Se necesita a los niños

Relatos de primera mano de niños y niñas que hacen campaña
para eliminar la violencia contra ellos mismos y sus compañeros

A continuación, se muestran fragmentos de un informe de World Vision. Nuestra esperanza es que el informe, Se necesita a los niños (It Takes Children), refuerce que los niños, las niñas y los jóvenes deben ser agentes de cambio. Todos los fragmentos y fotografías las han realizado niños, niñas y jóvenes de entre 13 y 18 años.

Todos forman parte del Proyecto de Jóvenes Líderes de World Vision, cuyo objetivo es prepararlos y animarlos a realizar acciones para eliminar la violencia.

EL MATRIMONIO INFANTIL ES VIOLENCIA CONTRA LA NIÑEZ

Abigail, 13 años, Líder de Ghana

El matrimonio infantil se produce cuando una menor de edad es forzada a contraer matrimonio, sin su consentimiento o contra su voluntad. Esto se puede considerar como violencia, ya que se trata de infringir el derecho del individuo o de la víctima, tal y como aparece en numerosos documentos de las Naciones Unidas.

La falta de cuidado parental, las dificultades financieras, la ignorancia de la ley y la falta de educación pueden ser las causas del matrimonio infantil. A una niña que es forzada a casarse se le niega la oportunidad de disfrutar de su infancia y puede provocar una crisis de identidad.

Otra causa del matrimonio infantil puede ser la situación financiera de los padres. Algunos padres no tienen una economía estable, por ello se ven obligados a casar a sus hijas y así recibir dinero.

La tercera razón que me gustaría señalar como causa del matrimonio infantil es la costumbre y la tradición. En algunas tribus de Ghana, existe una práctica tradicional conocida como intercambio matrimonial. Esta es la causa principal de matrimonio infantil en el país. En la práctica, un hombre que está preparado para casarse, debe elegir a una mujer de su familia y presentarla a la familia de su esposa. Por tanto, es normal ver a una niña de nueve o diez años ser intercambiada como parte de un acuerdo matrimonial entre dos familias.

Podemos prevenir el matrimonio infantil reforzando las leyes del país. En Ghana, es ilegal casar a una menor de 18 años. Si nuestros organismos encargados de hacer cumplir la ley son proactivos y castigan a los perpetradores, disuadirán a otros de ser indulgentes al respecto.

Podemos erradicar el matrimonio infantil dándolo a conocer. Necesitamos seguir educando a las comunidades sobre los efectos negativos que provoca el matrimonio infantil. También tenemos que crear sistemas de apoyo como comités de protección de la niñez, que pueden proteger los derechos de los niños y las niñas a nivel de la comunidad.

También necesitamos empoderar a las chicas jóvenes a que insistan sobre sus derechos y conozcan las avenidas de apoyo disponibles en las que pueden reportar casos de matrimonio infantil.


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TENEMOS QUE TOMAR ACCIONES

Dana, 17 años, Líder de Rumanía

La violencia nos afecta cada día, directa o indirectamente. El problema es que se está convirtiendo en un fenómeno normal y como tal, no existen muchas personas que reaccionen cuando presencian la violencia.

Sin embargo, hay personas que están más expuestas a la violencia, para las cuales es especialmente duro. Para estas personas resulta casi imposible defenderse de la violencia. Estas personas suelen ser personas sin hogar, minorías, personas sin recursos pero, sobre todo, niños, niñas y mujeres.

La violencia es la respuesta de algunas personas que no pueden expresar sus necesidades mediante la palabra y dirigen su ira hacia otros a quienes consideran erróneamente como seres más débiles: niños, niñas y mujeres. No hemos nacido siendo violentos, no es nuestra naturaleza, como se dice popularmente. Estar expuesto repetidamente a la violencia puede ciertamente desencadenar un comportamiento similar. Por ejemplo: es muy probable que si una mujer está siendo sometida a abusos físicos, emocionales o económicos por su pareja, su hijo actúe violentamente con sus compañeros. Además, aumenta significativamente la probabilidad de volverse violento cuando sea adulto. Por lo tanto, existe un claro círculo vicioso que hay que erradicar.

En el 2015, más de 13.000 casos de violencia fueron reportados en Rumanía, pero la realidad demuestra que ese número podría ser mucho mayor. Juntos, niños y niñas, líderes jóvenes y adultos, tienen que actuar y el primer paso es comprometerse en acciones y campañas en contra de la violencia.

Necesitamos intervenir en este problema a un nivel mayor, a diferencia de cómo lo hacemos ahora. Puede llevar mucho tiempo, porque aquí nos referimos a cambiar una mentalidad que ya ha se ha perpetuado por muchos años. Necesitamos educar a los niños y las niñas, a los profesores y padres, sobre todo a los más jóvenes, de que la violencia no es la respuesta y que provoca cicatrices mucho más profundas que una marca en la piel. Es una misión difícil, es cierto, ya que cada situación es diferente. Sin embargo, no podemos soñar con una sociedad desarrollada si continuamos irrespetando a los demás y siendo agresivos.

Soy una Joven Líder y sueño con un mundo sin violencia, basado en la paz y el respeto. Sí, puedes llamarme soñadora, pero sé que cada persona tiene exactamente el mismo sueño. Por lo tanto, ¡seamos esos soñadores que lograron hacer de su sueño una realidad!


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Necesitamos a todo el mundo para eliminar la violencia contra la niñez